El mundo muere y nace antes de yo terminar de suspirar por ti.
Es un proceso ceremonioso: tu imagen se forma poco a poco en mi mente y ésta empieza a repartir sensaciones por todo mi cuerpo. Mi nariz empieza a percibir tu aroma, mis labios empiezan a rozar tu cintura, mi boca te saborea. Mis manos rozan tus nalgas, tu cabello, tu sexo, tu alma. Mis oídos escuchan tu gemidos, tu respiración mientras duermes, los latidos de tu corazón, la risa que retumba en tu interior. Mis ojos. Mis ojos te cubren de arriba a abajo, te examinan, te desnudan, te visten de colores, te elevan por los aires, giran a tu rededor, intentan hechizarte, te adoran.
Todo esto pasa mientras el tiempo corre velozmente, se detiene y se muere.
Todo esto pasa mientras me enamoro de ti, mientras te beso, mientras muero.
Todo esto pasa y pasará.
No hay comentarios:
Publicar un comentario